2ª Carta abierta al Sr. Tofiño (Articulos de opinión)
Publicada en los foros de www.illescasaldia.com
Sr. Tofiño:
Como he visto que la carta que le envié hace algún tiempo se la han comido los virus (¡qué malos que son los virus ¿verdad?! No importa, ya encontraremos el antibiótico que acabe con ellos, y sepa que yo no soy “boticario”) me permito enviársela de nuevo para que no se olvide de la opinión que tenemos una gran parte de illescanos sobre el tema del antiguo cementerio que, por supuesto, no somos los 17.000 habitantes que usted dice que tiene Illescas (si fuese así, este tema ya estaría zanjado. Usted ya me entiende). Pero usted también sabe que somos bastante más que un grupo de “individuos” a los que se ha atrevido a denunciar por enterrar a una vecina de este pueblo perteneciente a una familia illescana de toda la vida cuyo último deseo era descansar en paz junto a sus familiares en el viejo camposanto, que, por cierto, no ha clausurado Sanidad. Lo que hicieron un grupo de “individuos” que fuimos bastantes más de los que usted ha denunciado, fue ayudar a su hijo a cumplir el último deseo de su madre, a la que llevaba cuidando muchos años. En mi carta anterior dije que estaría con mi pueblo en todos los actos relacionados con este tema, y así también estuve en el entierro de la madre de Alfonso, no porque supiese lo que iba a pasar, sino por amistad con la familia. Y le puedo asegurar, Sr. Tofiño, que, excepto en los casos de mi propia familia, nunca había asistido a un entierro más emotivo y sobrecogedor que este (todavía se me ponen los pelos de punta cuando lo recuerdo). Mis dotes literarias no me permiten describirle cómo fue, pero jamás había oído cantar una Salve a la Virgen con tanto sentimiento como la que se cantó allí esa tarde. Usted tenía que haber estado allí. Tenía que haber visto a hombres y mujeres llorando y rezando mientras se pedía que viniese el Alcalde. En ningún momento hubo insultos personales hacia nadie, sólo llanto, dolor y mucha rabia contenida por lo que nos estaban obligando a hacer (testigos tiene de ello si se lo quieren contar tal como fue). De lo que pudiese ocurrir antes y después, usted es el único responsable por crear el ambiente de crispación y malestar que hay en el pueblo. Si en vez de poner cadenas y cruzar un coche en la puerta del cementerio (acto de provocación por su parte) hubiese mostrado la orden de clausura nadie se hubiera atrevido a hacer nada porque, aunque diga lo contrario, todos somos muy respetuosos con el Estado de Derecho. Tenían que haber visto muchos personajes de este pueblo, incluido usted, Sr. Tofiño, la cadena humana que se formó espontáneamente para llevar los sacos de tierra y así poder sepultar los restos de Carmen. Tenían que haber visto muchos personajes de este pueblo a Alfonso dentro de la tumba de su madre cubriendo el féretro de tierra con sus propias manos mientras se rezaba por “la boticaria” el responso más sentido y emocionado que se pueda decir. No sé si tengo que estarle “agradecido” por haber hecho posible, con su prepotencia y abuso de poder, que esto sucediera y así haberme permitido presenciar unos momentos de tanta emoción como los que allí se vivieron. Después de dar sepultura a Carmen en el sitio en que ella quería, abandonamos el cementerio dando el pésame a la familia en perfecto orden como en cualquier otro entierro. Y eso es lo que pasó, Sr. Alcalde. Todo lo demás es irrelevante ante esto. Mientras estábamos enterrando a Carmen miré a mi alrededor y pensé: “¿Cómo se la habrá podido ocurrir a este hombre desmantelar un cementerio como este? ¿De verdad sabrá lo que está haciendo?”. Quiero decir a los “individuos” que han sido denunciados que si ellos son culpables de algo, yo también lo soy, pero siempre tiene que haber una cabeza de turco, ¡qué le vamos a hacer, les ha tocado a ellos! (¿Por qué será?). Y a usted, Sr. Tofiño ¿no le da vergüenza tener en esa lista a personas con nombres y apellidos como las que tiene?: illescanos de siempre que lo único que han hecho es defender sus derechos y los de sus vecinos, que son ejemplos de convivencia, de trabajo y de participación ciudadana. ¡Qué “delito tan horroroso” han cometido estas personas! ¡Atreverse a enterrar a una anciana en el cementerio de su pueblo con sus seres queridos en una sepultura de su propiedad! ¡En un cementerio que está ahí antes que todo lo que le rodea y que además no está clausurado! ¡Qué cosas hacen algunos “individuos”, ¿verdad? Se merecen cualquier cosa, entre otras, todo mi respeto por hacer algo que muchos quisieran y no se atreven: plantar cara a una situación injusta y dictatorial, capricho o lo que sea de un “señor” que tiene nombre y apellidos y que actúa, según él, amparándose en una ley inexistente que dice que obliga a cerrar el antiguo cementerio por no sé qué cosas (entre otras, porque se ha abierto uno nuevo) y apoyado por un grupo de personas que, por una u otra razón les interesa en estos momentos estar al lado del poder. Aunque ya saben: “no hay bien ni mal que cien años dure”. Es muy triste para mí ver cómo no podemos contar con el apoyo de ninguno de los Concejales que forman parte del Equipo de Gobierno, por muy illescanos que sean ellos y toda su familia. Pero ya se sabe, quien manda, manda, y el que se mueve no sale en la foto. Pero no olvidéis que la foto final la compone el pueblo.
P.D.: A quien pueda interesar: ¿Saben lo que significa la palabra DIGNIDAD? ¿Y su antónimo, también lo saben?.
Un illescano más.
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